Ondas de choque:
tecnología avanzada en
medicina y estética
Las ondas de choque extracorporales han revolucionado el campo de la medicina, proporcionando soluciones efectivas para tratamientos regenerativos, musculoesqueléticos y estéticos.
¿Qué son las ondas de choque?
Las ondas de choque extracorporales son pulsos acústicos de alta energía utilizados en múltiples especialidades médicas. Su aplicación ha evolucionado desde la litotricia (fragmentación de cálculos renales) hasta tratamientos avanzados en medicina regenerativa, fisioterapia, ortopedia, medicina estética y urología.
A diferencia de otros tratamientos, las ondas de choque no requieren cirugía y estimulan los procesos de regeneración del cuerpo, ofreciendo una solución segura y efectiva para diversas patologías.
Tipos de ondas de choque
Las ondas de choque extracorporales se dividen en dos tipos principales: Focal y Radial. Esta clasificación es clave para definir el protocolo de tratamiento y su aplicación según la patología o lesión a tratar.
Ondas de choque focales
Las ondas de choque focales actúan de manera precisa en un punto específico dentro del tejido (volumen terapéutico). Su capacidad para concentrar la energía en una zona definida permite seleccionar la profundidad de acción, lo que las hace ideales para tratar lesiones profundas y patologías específicas.
Este tipo de tecnología requiere una formación especializada para su correcta aplicación, por lo que en Ethereal Wave ofrecemos formación acreditada para profesionales que trabajan con nuestros dispositivos.
Tipos de generadores de ondas de choque focales:
- Electrohidráulico: Genera ondas de choque mediante una bujía eléctrica dentro de un medio acuoso. Al aplicar una corriente de alto voltaje, se forma una burbuja de plasma que se expande de manera esférica, generando la onda de choque con alta precisión y penetración profunda.
- Piezoeléctrico: Utiliza cristales piezoeléctricos que, al recibir una carga eléctrica, generan una tensión mecánica controlada. Estas ondas son altamente focalizadas, lo que permite aplicaciones en tejidos específicos con mínima dispersión de energía.
- Electromagnético: Funciona mediante una bobina eléctrica que crea dos campos magnéticos opuestos. Estos campos desplazan una membrana metálica que genera la onda de choque, permitiendo una aplicación precisa en distintos niveles de profundidad.
Ondas de choque radiales
Las ondas de choque radiales se generan neumáticamente y se aplican de forma más superficial, con una penetración máxima de 40 mm en los tejidos blandos. A diferencia de las focales, dispersan la energía en un área más amplia, lo que las hace efectivas para tratar lesiones musculares y condiciones que no requieren precisión milimétrica.
Características de las ondas de choque radiales:
✔️ No invasivas y seguras, adecuadas para tratamiento ambulatorio.
✔️ Se aplican sobre tejidos blandos, ideales para fisioterapia y rehabilitación.
✔️ Fáciles de usar, con ajuste de intensidad, frecuencia y número de impulsos.
El sistema radial consta de:
Compresor externo de aire, que genera la energía neumática.
Sonda radial móvil, que transmite la onda de choque a través de un gel conductor.
Panel de control, que permite ajustar los parámetros según las necesidades del paciente.
Ambos tipos de ondas tienen aplicaciones específicas y su uso dependerá de la patología, profundidad del tejido y objetivo terapéutico.
¿Cómo funcionan las ondas de choque?
Las ondas de choque extracorporales generan microscópicos efectos biológicos intersticiales y extracelulares, desencadenando un proceso de mecanotransducción que estimula la regeneración de tejidos.
A partir de este mecanismo, se producen los siguientes efectos terapéuticos:
- Aumento del riego sanguíneo: Estimulan la neovascularización, mejorando la circulación y el aporte de oxígeno a los tejidos.
- Reactivación de procesos de curación en lesiones crónicas: Permiten la remodelación y regeneración tisular en patologías subagudas y crónicas.
- Reducción de la inflamación: Modulan la respuesta inmune y disminuyen los mediadores inflamatorios.
- Estimulación de osteoclastos y fibroblastos: Favorecen la formación de colágeno y la reparación ósea y muscular.
- Eliminación de calcificaciones: Facilitan la fragmentación y reabsorción de depósitos cálcicos en tendones y ligamentos.
Se ha demostrado que la terapia de ondas de choque tiene varios efectos fisiológicos en el hueso y en el tejido blando. En general, en trastornos subagudos y crónicos, la ESWT estimula la reiniciación de procesos de curación estancados, lo cual provoca una remodelación y por lo tanto promueve la curación. En trastornos agudos, la ESWT inicia una fase de curación más rápida y efectiva. La ESWT también crea una analgesia transitoria e incompleta. Los mecanismos que provocan estos efectos no se entienden completamente todavía, pero se cree que:
Fig. Los números de neovasos y células con expresiones positivas de eNOS, BMP-2, VEGF y PCNA son significativamente mayores en el grupo de ondas de choque de alta energía que en los grupos de control y de baja energía. Los datos del grupo de baja energía no variaban significativamente de los del grupo de control. Los efectos biológicos de las ondas de choque resultaron depender de la dosis.
Energía y número de ondas aplicadas
La cantidad de ondas de choque y la energía aplicada en un tratamiento varían según varios factores, incluyendo:
- Tipo de tejido afectado – Diferentes tejidos responden de manera distinta a la estimulación.
- Profundidad de la lesión – Las lesiones más profundas requieren mayor energía para alcanzar la zona afectada.
- Tamaño o volumen de la lesión – A mayor extensión de la lesión, más ondas serán necesarias.
- Vascularidad del tejido – Tejidos con menor irrigación sanguínea necesitan una mayor cantidad de ondas para estimular la regeneración.
- Agudeza o cronicidad de la condición – Las lesiones crónicas requieren más energía y un mayor número de ondas en comparación con las lesiones agudas.
Normas generales sobre la aplicación de ondas de choque
- Lesiones de mayor tamaño → Mayor número de ondas necesarias.
- Tejidos con baja vascularización → Más ondas para mejorar la circulación en la zona tratada.
- Lesiones óseas → Mayor número de ondas y energía más alta en comparación con lesiones de tejidos blandos.
- Lesiones crónicas → Más ondas y energía más elevada debido a la falta de respuesta en procesos de curación estancados.
- Lesiones agudas → Niveles de energía más bajos, ya que el tejido aún está en proceso activo de regeneración.
Después de la fase aguda de una lesión, la Terapia de Ondas de Choque Extracorpórea (ESWT) puede utilizarse en cualquier fase del proceso de curación, ayudando a acelerar la recuperación y optimizar los tiempos de cicatrización y regeneración.
Indicaciones médicas de las ondas de choque
Ortopedia y traumatología:
- Fascitis plantar y espolón calcáneo.
- Tendinitis calcificada del hombro.
- Epicondilitis (codo de tenista) y epitrocleitis (codo de golfista).
- Síndrome de la cintilla iliotibial.
- Retrasos en la consolidación ósea (pseudoartrosis).
Medicina deportiva y fisioterapia:
- Lesiones musculares y contracturas crónicas.
- Recuperación postquirúrgica y regeneración de tejidos blandos.
- Tratamientos para mejorar el rendimiento muscular.
Urología:
- Disfunción eréctil de origen vascular.
- Enfermedad de Peyronie (fibrosis del pene).
- Dolor pélvico crónico y prostatitis.
Medicina estética y dermatología:
- Reafirmación cutánea y eliminación de celulitis.
- Regeneración de tejidos y cicatrización acelerada.
- Reducción de fibrosis postquirúrgicas y estrías.
Evidencia científica y respaldo clínico
Numerosos estudios clínicos han validado la eficacia de las ondas de choque en distintas aplicaciones médicas. La terapia está reconocida por organismos de salud internacionales, incluyendo la FDA y la Sociedad Europea de Medicina Regenerativa.
- Estudios en ortopedia han demostrado una tasa de éxito del 80-90% en el tratamiento de tendinopatías crónicas.
- En urología, la terapia ha mostrado mejoras significativas en pacientes con disfunción eréctil vascular.
- La aplicación en medicina estética ha evidenciado una reducción notable en la flacidez cutánea y la celulitis.
Beneficios y ventajas del tratamiento
Para el paciente
✔️ Tratamiento extracorpóreo – No requiere intervención quirúrgica.
✔️ Sin anestesia – No es necesario ningún tipo de sedación.
✔️ No invasivo – Método seguro sin riesgos asociados.
✔️ Prácticamente sin dolor – Efecto analgésico inmediato tras la primera sesión.
✔️ Sin medicación – No requiere fármacos adicionales.
✔️ Resultados rápidos – Mejora progresiva desde las primeras sesiones.
✔️ Alta tasa de éxito – Estudios clínicos avalan su efectividad en distintas patologías.
✔️ Mejor calidad de vida – Reduce el tiempo de recuperación y restablece la funcionalidad.
Para el profesional
✔️ Aplicación rápida – Sesiones cortas y eficaces.
✔️ Alta aceptación – Bien tolerado por los pacientes.
✔️ Amplia gama de indicaciones – Aplicable en múltiples especialidades médicas.
✔️ Bajo mantenimiento – Equipos duraderos con requerimientos mínimos.
✔️ Costes reducidos – Tratamiento accesible con rápida amortización.
Un tratamiento sencillo y seguro
Las ondas de choque permiten una recuperación eficaz sin necesidad de cirugía ni fármacos. Durante el procedimiento:
- El terapeuta localiza el punto de dolor mediante palpación o ecografía.
- Se aplica la terapia sin intervenciones invasivas ni efectos secundarios.
- El tratamiento es progresivo, con mejoras desde la primera sesión.
Sin dolor y con respaldo clínico
El tratamiento es bien tolerado y no agresivo, con un efecto analgésico inmediato que ayuda a reducir la sensibilidad en la zona tratada. Aunque el dolor puede reaparecer transitoriamente, la recuperación es progresiva y sostenida.
Estudios han demostrado su eficacia en diversas patologías:
- 91 % de éxito en tendinitis calcificada de hombro (Journal of American Medical Association, 2003).
- 90 % de éxito en fascitis plantar (Journal of Orthopaedic Research, 2005).
- 77 % de éxito en codo de tenista (Journal of Orthopaedics, 2005).
Contraindicaciones
Aunque las ondas de choque son seguras, existen algunas contraindicaciones a considerar:
- Personas con marcapasos o implantes electrónicos.
- Pacientes con trastornos de coagulación no controlados.
- Mujeres embarazadas (en determinadas zonas del cuerpo).
- Pacientes con tumores o infecciones activas en la zona a tratar.
Se recomienda siempre una evaluación médica previa para determinar la idoneidad del tratamiento en cada paciente.
Preguntas frecuentes
¿En qué consiste la terapia?
De reciente surgimiento, se basa en la aplicación de ondas sonoras de alta velocidad. El suministro es de 8 ondas por segundo en focal o 15 o 20 por segundo en radial. En este caso, a través de un gel conductor que las transmite en una sola dirección mediante el cabezal de la sonda de tratamiento.
¿Cómo actúan?
Se emplean por sus resultados biológicos en la reparación de tejidos. Al aplicar este tratamiento, se experimenta una producción de vasos sanguíneos en la zona, con el consiguiente aumento de la circulación.
¿Causa dolor?
El paciente puede experimentar una ligera sensación de malestar en la zona, en función de su tolerancia al dolor. No obstante, ya que el tratamiento solo dura cinco minutos, la persona es capaz de aguantar la molestia.
¿Hay efectos secundarios?
Por supuesto, tiene algunos efectos secundarios, aunque en general, es bien tolerada y presenta muy buenos resultados a largo plazo. Los clínicos no han declarado ningún efecto secundario serio, ni cuando se utilizan los ajustes de energía más alta; no obstante, se han observado los siguientes efectos secundarios menores en casos aislados:
- Hemorragia petequial menor que puede ocurrir si el acoplamiento entre la membrana de la sonda y la piel no está libre de aire.
- Inflamación ocasional del tejido blando en tendones tratados.
- Desgarro del tejido pulmonar y extrasístoles.
- Algunos pacientes pueden experimentar un período de tres a cuatro días de reducción del dolor incompleta y transitoria después de la terapia ESWT.
- Entumecimiento en la zona tratada.
No se ha establecido ninguna correlación con los resultados o respuestas futuras a la terapia en casos en los que existe inflamación del tejido blando. Hay que evitar dirigirse a los tejidos pulmonares o la tráquea. El resultado de la terapia con ondas de choques extracorpóreas no es la analgesia, sino más bien la reducción del dolor. Durante este periodo es importante que los pacientes descansen para evitar sobrecargar una lesión y correr el riesgo de volver a lesionarse. Este debería tenerse en cuenta antes de aplicar la terapia con ondas de choque a un atleta. Por otro lado, hay algunos estados físicos o enfermedades donde NO se recomienda la terapia por ondas de choque, como son: los procesos inflamatorios e infecciosos agudos, procesos hemorrágicos y tratamientos anticoagulantes, polineuropatías, neoplasias, enfermedades reumáticas sistémicas, fases de crecimiento de los niños (cartílago de crecimiento) y zonas con gases como los pulmones.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
No existe un consenso respecto al número de sesiones necesarias. Depende de la indicación y respuesta del tejido. Es frecuente experimentar alivio después de la primera sesión. Hay ocasiones en las que solo se precisa una.
¿Cuándo se da la mejoría?
Hay pacientes que notan una mejoría de una sesión a la siguiente. Sin embargo, al tratarse de un mecanismo biológico de restauración, en ocasiones, es preciso esperar entre 3 y 4 meses para percibir la efectividad del tratamiento.
Ondas de choque precio
Varía en función del tipo de tratamiento, pulsos, energías, sonda a utilizar si es focal o radial. Para dar un presupuesto con detalles, contacte con nosotros.